ECONOMIA

Quién gana y quién pierde con la suba del blue

Desde julio el blue no para de crecer. Las presiones preelectorales y las restricciones sobre el dólar contado con liquidación (CCL) provocaron una semana seguida de crecida del dólar informal y una brecha cambiaria entre el m...

Desde julio el blue no para de crecer. Las presiones preelectorales y las restricciones sobre el dólar contado con liquidación (CCL) provocaron una semana seguida de crecida del dólar informal y una brecha cambiaria entre el mayorista y el blue cercana al 90%. El impacto en la economía real empieza a sentirse con las distorsiones, alarmas y oportunidades que genera en sectores clave.

Con 10 tipos de cambio convivientes en la economía argentina, algunos intervenidos y otros libres, los distintos rubros pierden un punto de referencia claro y las expectativas de devaluación, principalmente por la brecha entre el dólar oficial y el informal, crecen. Cada vez se vuelve más difícil entender a que tipo de cambio se regulan los diferentes sectores económicos.

Comercio internacional

Las importaciones y exportaciones son las primeras en prender las sirenas. Dos datos dan cuenta de la magnitud del impacto que los cambios de comportamiento en las compras al exterior tendrán sobre la economía real. Las importaciones crecieron 42% en los primeros cinco meses del año y seis de cada 10 insumos que se usan en la industria no tienen productores locales para reemplazar los extranjeros.

Cuando el precio del blue se despega del oficial, los importadores buscan cubrirse y comprar. Los exportadores, por su parte, al ver un valor real de su mercadería disociado del que les pagan su producción, atrasan sus ventas al exterior. Un comportamiento conocido. En el mediano plazo, significa menos ingreso de divisas para el Estado.

Otro de los problemas es el del costo de reposición. Como los importadores no confían que a la larga el dólar oficial vaya a mantenerse estable o “pisado”, prevén precios más altos, cotizaciones más elevadas y toda la cadena de producción se termina afectando al alza.

Campo

Por cuestiones estacionales, el sector agropecuario tiende a liquidar menos exportaciones durante el segundo semestre. Sin embargo, con más brecha esa tendencia se profundizaría. “Mientras el precio de la soja cae, el incentivo a acopiar aparece nuevamente, a la par de adelantar el gasto en renovación de maquinaria y equipo”, comentó Claudio Caprarulo, economista principal de Analytica, a LA NACIÓN.

Industria automotriz

En la producción y venta de automóviles ocurren dos efectos en simultáneo. Por un lado, las expectativas de venta para este período crecen porque los consumidores ahorristas de dólares ven una oportunidad de hacer valer sus billetes.

El problema es que, por otro lado, la ventana de oportunidad durará poco. El mismo aumento de la demanda hará crecer los precios y la inversión será, progresivamente, menos tentadora. Además, las expectativas de devaluación generan un alza en el precio de las autopartes. “El dólar impacta en el precio del auto porque el auto es dólar. En la producción nacional, el 80% son insumos importados”, explicó Alberto Príncipe, presidente de la Cámara de Comercio Automotor.

Construcción

“Cuando hay un movimiento del blue al alza, se genera mucha más competitividad para los nuevos emprendimientos, para la construcción privada. En los últimos meses, el informal estable y el crecimiento del costo en pesos redujo los incentivos que ahora vuelven a tener competitividad”, dijo Iván Szcech, presidente de la Cámara de Construcción a LA NACIÓN.

El dólar blue caro alienta a los ahorristas a buscar otros refugios de valor. Es una práctica ya conocida el resguardo en ladrillo como activo dolarizado. Este comportamiento supone efectos “positivos” en el corto plazo para el sector, que ve un aumento en las compras de materiales y en las contrataciones para obras privadas, sean construcciones o remodelaciones.

Se espera que el precio de los materiales continúe creciendo, tras un alza en junio del 3,6% que empujó el costo de la construcción a un aumento del 2% respecto de mayo.

La brecha cambiaria no tiene consecuencias graves en la compra de insumos extranjeros en la construcción, porque la industria casi no consume materiales de afuera. Según fuentes del sector, representan una franja pequeña, cercana al 5% de una obra y algunos de los equipos que se usan, pero siempre se ajusta en función del dólar oficial.

El sector, sin embargo, entra en alerta porque la volatilidad del dólar ahuyenta inversiones para emprendimientos grandes como edificios.

Comercio minorista

“La mayor incertidumbre puede operar en los precios. El salto en la brecha del blue hoy no tiene impactos a nivel macro, pero a nivel micro seguramente existan remarcaciones, como suele suceder. Mientras el dólar financiero esté controlado, las firmas que abastecen el consumo masivo no deberían aumentar precios por temor a mayores costos de reposición. Por caso, la primera buena noticia en muchos meses sobre la inflación es que en junio los precios al productor aumentaron 1,7%”, sintetizó Caprarulo.

  • Fecha 22.07.2021
  • Sección Generales
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