Patrimonio

La catedral recupera su reloj histórico con una réplica de 1,2 metros de diámetro

El reloj de la iglesia catedral volverá a ocupar su lugar con la instalación de una nueva pieza diseñada para reproducir la apariencia del ejemplar original, que fue retirado a mediados de la década de 1970. Los trabajo...

El reloj de la iglesia catedral volverá a ocupar su lugar con la instalación de una nueva pieza diseñada para reproducir la apariencia del ejemplar original, que fue retirado a mediados de la década de 1970. Los trabajos comenzarán hoy y están a cargo de la empresa Gnomon, de Córdoba, especialista en relojes de gran envergadura y que ya intervino en varios aparatos históricos de la ciudad hace algunos años. 

Según explicó a República de Corrientes el referente de la firma, Guillermo del Valle, el nuevo reloj fue construido a partir de fotografías del original y de un relevamiento previo. Aunque se trata de una pieza completamente nueva, el diseño busca respetar las formas, los detalles y los métodos de trabajo de la época en la que se fabricó el reloj que supo tener la catedral.

El equipo de trabajo tiene previsto partir hoy a las 5 de la mañana rumbo a Corrientes y llegará cerca de las 17.

La colocación del reloj demandará aproximadamente tres horas, por lo que se espera que quede instalado antes del anochecer, aunque todavía sin funcionar. En total, serán tres las personas encargadas de realizar la instalación.

Una vez concluida esta primera etapa, mañana se dedicarán a trabajar durante toda la jornada en la reparación del campanario. De acuerdo con lo previsto por la empresa, para la tarde de ese día deberían estar terminadas todas las tareas.

La intervención incluyó también mejoras en las condiciones de acceso para futuros trabajos de mantenimiento.

Este viernes, otra empresa, a cargo de la recuperación de la iglesia, ya colocó una plataforma fija en la parte trasera del reloj, equipada con una escalera para facilitar el acceso a la estructura.

Según indicó Del Valle, el reloj anterior no contaba con esta instalación o bien la plataforma había sido retirada.

La recuperación del reloj nació a partir de los trabajos que la empresa comenzó a realizar en el campanario de la catedral, particularmente en tareas vinculadas con su automatización. El referente de Gnomon explicó que la iniciativa surgió a partir de una propuesta del arquitecto Miguel Ángel Riera, a quien se le ocurrió la posibilidad de recuperar el reloj que había formado parte de la fachada del templo.

En un primer momento, se hicieron gestiones para intentar concretar el proyecto. Según relató, el Gobierno manifestó su interés en la iniciativa, pero desde el Arzobispado señalaron que ya se estaba trabajando en la restauración del campanario y que con esa intervención era suficiente. Sin embargo, la idea quedó pendiente y se reavivó hace algunos meses. 

Las fotos históricas se convirtieron en una referencia fundamental para reconstruir el aspecto del reloj desaparecido, ya que la pieza original ya no se encuentra disponible.

La posibilidad de concretar la instalación volvió a tomar impulso el año pasado, cuando la empresa fue contratada para trabajar en el reloj de la iglesia Jesús Nazareno.

Según explicó Guillermo del Valle, la firma que llevó adelante ese proyecto también está a cargo de las tareas de puesta en valor de la catedral. En ese contexto, se incorporó la recuperación del reloj al conjunto de intervenciones previstas para el templo. La propuesta fue incluida dentro del paquete de trabajos, aunque su aprobación llevó tiempo. "Demoró un año y pico la aceptación, pero este año dieron el OK", señaló.

De esta manera, una idea que había surgido durante los trabajos de automatización del campanario pudo finalmente transformarse en un proyecto concreto, con el objetivo de devolverle a la catedral un elemento que formó parte de su imagen durante décadas.

El reloj original 

Si bien no hay precisiones definitivas sobre la fecha exacta en que fue retirado, el referente de la empresa indicó que el reloj dejó de estar en la catedral a mediados de la década de 1970. En cuanto a su instalación original, las referencias históricas y las fotografías disponibles permiten ubicar su presencia entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX. "No sabemos bien, pero se sacó en la década del 70. A principios de 1900 estaba puesto; hay fotos con carros afuera", explicó.

Explicaron también que el reloj original habría sido incorporado como un complemento de la construcción, ya que no estaba previsto inicialmente en el proyecto de la catedral. 

El reloj que se instalará es completamente nuevo. No se trata de una restauración del mecanismo antiguo, sino de una pieza fabricada especialmente para reproducir su diseño. El trabajo comenzó con el análisis de las fotografías disponibles y un relevamiento que permitió establecer las formas y proporciones del reloj original.

Según precisaron desde la firma, el diseño intenta alcanzar un 90 % de similitud con la imagen original. Para ello, se respetaron tanto las características generales de la pieza como algunos detalles particulares de su estructura. Entre ellos se encuentra la cola de la aguja minutera, un elemento que se conservó para simular la presencia de un dispositivo mecánico detrás de la esfera. "Es un reloj muy clásico", contó Del Valle. 

Además, durante la construcción se procuró recuperar algunas de las formas de trabajo que se utilizaban en la época del reloj original. Entre los procedimientos mencionados se encuentra el remachado de las piezas.

El nuevo reloj fue fabricado con una chapa de acero de más de tres milímetros de espesor. Se trata de una estructura pesada, diseñada para instalarse en el exterior y permanecer expuesta a las condiciones ambientales.

Las agujas también son de acero.

Para prolongar su vida útil y reducir el deterioro provocado por la exposición al ambiente, "la pieza recibió un tratamiento de zincado y un acabado con esmalte, con el objetivo de evitar la oxidación en la mayor medida posible". El reloj tiene un diámetro de 1,20 metros y será colocado en el mismo lugar que ocupaba el original, utilizando el mismo soporte.

De esta manera, la intervención busca recuperar la imagen histórica de la fachada sin modificar la ubicación que el reloj tuvo durante su permanencia en la catedral.

Aunque su apariencia remitirá al reloj histórico, el funcionamiento del nuevo sistema será moderno. Detrás de la esfera se instalará una máquina electromecánica que trabaja con una alimentación de 12 voltios. El mecanismo estará asociado al sistema del campanario mediante GPS.

De esta manera, ambas máquinas estarán enlazadas para coordinar el movimiento del reloj con el funcionamiento de las campanas. 

La intención es que la indicación de la hora y el sonido de las campanas mantengan una relación sincronizada.

La instalación física del reloj es el primer paso. Una vez finalizados los trabajos, todavía será necesario programar el sistema para ponerlo en funcionamiento. 

La colocación del reloj representa la concreción de una iniciativa que surgió durante los trabajos de restauración del campanario, quedó pendiente durante un tiempo y finalmente recibió la aprobación para su ejecución.

Con una estructura de acero de 1,20 metros de diámetro, agujas fabricadas en el mismo material y un mecanismo electromecánico conectado por GPS al sistema de campanas, la nueva pieza combinará una apariencia clásica con tecnología actual.

La instalación permitirá recuperar en la fachada de la iglesia catedral un elemento que, según las referencias disponibles, formaba parte del templo desde fines del siglo XIX o principios del XX y que, después de varias décadas de ausencia, volverá a ocupar su lugar. 

Ahora, los fieles al ingresar o los transeúntes de la plaza Cabral podrán volver a levantar la cabeza para saber la hora. 

 

FUENTE:REPÚBLICA DE CORRIENTES

  • Fecha 12.10.2026
  • Sección Ciudad
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